En Espacio Autismo nos apasiona proporcionar información precisa y actualizada sobre el autismo, con el objetivo de fomentar la comprensión y el apoyo adecuado a las personas en el espectro autista y a sus familias.
Desde el año 2007, el 18 de febrero se celebra el Día Internacional del Síndrome de Asperger.
Se celebra en esta fecha para conmemorar el nacimiento del psiquiatra austríaco Hans Asperger, que fue quien describió los síntomas de este síndrome en el año 1944.
Aunque en el lenguaje colocial todavía se utiliza el concepto Síndrome de Asperger, desde el año 2013 este diagnóstico ya no existe, ya que con la publicación del DSM-5 se eliminó y se incorporó dentro del Trastorno del Espectro del Autismo (TEA).
¿Qué es la Síndrome de Asperger?
Antes de describir lo que es la Síndrome de Asperger es importante volver a recordar que desde el año 2013 esta condición no existe a nivel clínico, ya que ha sido eliminada e incorporada al Trastorno del Espectro del Autismo (TEA).
Así pues, antes del año 2013 se daba el diagnóstico de Síndrome de Asperger a las personas que presentaban características como las siguientes:
Alteración en la Comunicación No Verbal (el contacto ocular, la expresión facial, las posturas corporales o los gestos).
Incapacidad para desarrollar relaciones con compañeros adecuadas al nivel de su desarrollo.
Ausencia de la tendencia espontánea a compartir con otras personas sus intereses, placeres u objetivos.
Falta de reciprocidad social o emocional.
Adhesión aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos.
Preocupación absorbente por intereses restrictivos de forma muy intensa.
Preocupación persistente por partes de objetos.
Actualmente las personas que cumplen estos criterios son diagnosticadas de Trastorno del Espectro del Autismo (TEA).
Diferencias entre la Síndrome de Asperger y el Autismo
Básicamente las diferencias entre lo que antes del año 2013 entendíamos como Síndrome de Asperger y el Autismo son las siguientes:
Las personas con Síndrome de Asperger no presentaban un retraso en el desarrollo del lenguaje y las personas con Autismo sí.
Las personas con Síndrome de Asperger presentaban una capacidad cognitiva dentro de la normalidad mientras que las personas con Autismo por debajo de la normalidad o incluso discapacidad intelectual.
Fechas y símbolos del autismo
Aunque todavía se celebra el Día Internacional de la Síndrome de Asperger cada 18 de febrero, es importante destacar que el 2 de abril se celebra el Día Mundial del Autismo, que es una fecha con enorme repercusión mediática a nivel internacional.
Durante los últimos años, el colectivo de personas con autismo ha conseguido visualizarse mucho a través de campañas de concienciación, celebrando sus días internacionales, y utilizando símbolos que representan el autismo de forma sencilla.
Aunque muchas personas han escuchado hablar sobre el autismo pocas saben realmente en qué consisite, y es por esto que es importante saber qué contar sobre el autismo para hacerlo comprensible.
Además muchas personas tienen ideas equivocadas sobre el autismo y una visión totalmente distorsionada e influenciada por estereotipos y falsos mitos que existen sobre el TEA.
Algunos de los mitos falsos sobre el autismo más frecuentes son: «una persona con autismo no quiere relacionarse», «una persona con autismo no tiene emociones» o «una persona con autismo tiene una superhabilidad».
En este artículo explicaremos 5 cosas básicas que contar a alguien que no conoce qué es el autismo.
5 cosas que contar sobre el autismo:
1. Ante todo, una persona
Parece absurdo este primero punto, pero es importante remarcar que el autismo o cualquier otro trastorno del neurodesarrollo no define a una persona, simplemente es una parte de ella.
Ante todo, la persona con autismo es una persona con su personalidad, sus gustos y su forma de ser, que vive bajo una condición que es el autismo.
Por lo tanto, aunque las personas con autismo compartan muchas características debido al autismo, cada una tendrá su propia personalidad, gustos y forma de ser.
2. El autismo es un espectro, hay mucha variabilidad
Si te dicen que una persona tiene autismo y no sabes nada más sobre ella es imposible saber como es esta persona y como le afecta su autismo.
Todas las personas con autismo tendrán afectación en las áreas de la comunicación, la interacción social y la rigidez cognitiva, pero puede ser desde una afectación muy grande o una afectación muy sutil.
Sabiendo que una persona tiene autismo sabrás que sus habilidades sociales y de comunicación serán diferentes a las de las personas neurotípicas, y que su manera de ver y percibir el mundo también serán diferentes, pero sabrás poco más. De hecho, podríamos decir que hay tantos autismos como personas con autismo.
3. Si no te responde o parece que no te presta atención, no te lo tomes mal
A veces, las conductas de una persona con autismo pueden ser socialmente inadecuadas y es posible que las otras personas se las tomen mal.
No responder a interacciones de los demás, parecer que no están escuchando, no mirar a los ojos o cambiar de tema repentinamente, son conductas inapropiadas pero que una persona dentro del espectro del autismo puede realizar como parte de su condición.
No te lo tomes mal, no hay ninguna mala intención detrás de estas conductas socialmente inadecuadas.
Las personas con autismo se esfuerzan diariamente a mejorar estas conductas y aprender a no realizarlas para ser más aceptados socialmente, pero la sociedad también tiene el reto de entender qué es el autismo y a no aislar a las personas con esta condición debido a sus dificultades sociales.
4. Bondad en su máxima expresión
La mayoría de las personas con autismo les puede costar entender las segundas intenciones de la gente o la manipulación.
Una de las características propias del TEA es la literalidad, y es por esto que les puede costar entender que una persona puede estar haciendo una cosa con una segunda intención detrás.
Las personas con autismo difícilmente harán cosas con objetivos ocultos o con alguna maldad. De hecho, muchas de ellas no son capaces de mentir, son personas muy transparentes y normalmente van siempre con la verdad por delante.
Esta transparencia y falta de habilidad para saber identificar las segundas intenciones les suele generar muchos problemas sociales y de bullying en la adolescencia.
5. Una condición para toda la vida
El autismo no es algo transitorio, es una condición para toda la vida y por lo tantoel autismo no se cura, sino que se aprende a vivir con él.
De hecho, la severidad del autismo dependerá mucho de sus habilidades de adaptación al mundo social que rodea a la persona. Por ejemplo: una persona con autismo que vive en un entorno muy caótico e imprevisible, la severidad de su autismo será mucho mayor que no si viviera en un entorno tranquilo, rutinario y previsible, siendo obviamente la misma persona con el mismo autismo.
Es por esto que aunque una persona con autismo lo será para toda la vida, hay que ayudarle a desarrollar habilidades que le permitan ser una persona más funcional y adaptada su entorno y su día a día a las características de su autismo.
Leo Kanner fue la primera persona en definir oficialmente el autismo como trastorno
A pesar de que Grunia Sujareva definió los síntomas del autismo en el 1925, la definición que hizo Kanner en el 1943 es considerado la primera definición oficial de autismo
Leo Kanner es considerado «el padre del autismo» ya que fue la primera persona que definió el autismo como trastorno.
Leo Kanner fue un psiquiatra infantil que en el año 1943 publicó el primer artículo científico con repercusión internacional hablando del autismo.
Aunque es crucial señalar que la primera descripción de los síntomas del autismo la realizó la psiquiatra rusa Grunia Sujareva en 1925, pero su artículo no tuvo repercusión, por lo que formalmente no fue aceptado.
Gracias a la publicación del artículo de Leo Kanner se pusieron las bases para definir de forma precisa lo que actualmente entendemos como Trastorno del Espectro del Autismo (TEA).
La publicación de este artículo fue lo que lo hizo mundialmente conocido, pero también realizó otras importantes contribuciones en el campo de la psiquiatría infantil.
👨⚕️ Biografía de Leo Kanner
La vida y obra de Leo Kanner, «el padre del autismo,» están marcadas por una trayectoria notable y un legado significativo en el campo de la psiquiatría infantil.
Nacido en Klekotiv en 1894, en el antiguo Imperio Austrohúngaro, en una familia judía, Kanner fue un pionero en el estudio del autismo, y aportó numerosas contribuciones a la psiquiatría infantil.
A continuación, exploraremos distintos aspectos de su vida y carrera que contribuyeron a su destacado papel en la comprensión de este trastorno, a través de los siguientes apartados:
Leo Kanner, nacido en 1894 en Klekotiv, entonces parte del antiguo Imperio Austrohúngaro, experimentó su infancia en un contexto cultural y social complejo.
La influencia de sus raíces judías y la diversidad de experiencias en su entorno contribuyeron a moldear su perspectiva única.
Este trasfondo diverso no solo enriqueció su comprensión del mundo, sino que también marcó el comienzo de su fascinación por la psicología infantil y la psiquiatría.
Desde temprana edad, Kanner mostró un interés excepcional por la observación del comportamiento humano, particularmente en el ámbito infantil.
Estos primeros años se convirtieron en el caldo de cultivo para su futura dedicación a la comprensión y el abordaje de los trastornos psiquiátricos infantiles, entre ellos, el autismo.
Estudios de Medicina en la Universidad de Berlín
La decisión de Kanner de estudiar medicina en la Universidad de Berlín entre 1913 y 1921 no solo fue un paso académico, sino un viaje transformador en su vida.
Sin embargo, esta etapa se vio truncada por los estragos de la Primera Guerra Mundial, un conflicto que marcaría profundamente al joven estudiante de medicina.
La experiencia de la guerra, aunque interrumpió sus estudios, dotó a Kanner de una perspectiva única sobre el sufrimiento humano y la necesidad apremiante de comprender y abordar las afecciones mentales, especialmente en el contexto infantil.
Trayectoria Profesional en los Estados Unidos
En 1924, Kanner emigró a los Estados Unidos en busca de nuevas oportunidades.
Su llegada marcó el inicio de una destacada carrera en psiquiatría infantil.
Comenzó trabajando en el Hospital Estatal de Yakton County, donde su dedicación y habilidades atrajeron la atención de los líderes en psiquiatría de la época, Adolf Meyer y Edward Park.
La invitación para fundar el servicio de Psiquiatría Infantil en el Hospital Johns Hopkins de Baltimore en 1930 consolidó la posición de Kanner como un pionero en el estudio de los trastornos infantiles.
Este nuevo capítulo en su carrera no solo definió su legado sino que también estableció un centro de excelencia que influyó en generaciones futuras de profesionales de la salud mental.
Contribuciones Destacadas
El año 1935 marcó un hito significativo en la carrera de Kanner con la publicación de su primer libro, «Child Psychiatry.»
Este trabajo no solo se convirtió rápidamente en un manual referente en psiquiatría infantil, sino que también estableció a Kanner como un líder de opinión en el campo.
En esta obra, describió de manera detallada y por primera vez la sintomatología del autismo, abriendo una nueva era en la comprensión de este trastorno.
Legado y Fallecimiento
El impacto de Leo Kanner no se limita a sus contribuciones académicas; su legado abarca décadas de avances en la comprensión y tratamiento de los trastornos infantiles.
Su enfoque meticuloso y empático sentó las bases para la investigación del autismo y otros trastornos del desarrollo.
Kanner falleció en 1981 en Sykesville, dejando un legado imborrable en el campo del estudio del autismo y un impacto duradero en la salud mental infantil.
Su vida y obra continúan inspirando a generaciones de profesionales y pacientes en el ámbito de la psiquiatría.
👍 Leo Kanner y el autismo
La figura de Leo Kanner se erige como un pilar fundamental en la conceptualización del autismo, destacándose como el primer profesional en identificar y definir este trastorno de manera específica.
Su papel crucial radica en haber transformado la percepción del autismo, antes considerado erróneamente como una forma de esquizofrenia.
Kanner no solo articuló una definición clara, sino que también sentó las bases para entender el autismo tal como lo comprendemos en la actualidad.
Su contribución innegable a este campo le ha valido el reconocimiento como «el padre del autismo».
A continuación analizaremos su papel determinante en la comprensión del autismo a través de los siguientes apartados:
Antes de las contribuciones de Kanner, el autismo carecía de una identidad propia en el ámbito médico y psiquiátrico.
Las personas que presentaban síntomas asociados al autismo eran clasificadas erróneamente como individuos afectados por esquizofrenia.
Esta confusión diagnóstica no solo limitaba la comprensión del autismo, sino que también influía negativamente en las estrategias terapéuticas aplicadas a aquellos que lo experimentaban.
Kanner, con su enfoque meticuloso, rompió con esta conceptualización equivocada y estableció una base sólida para el reconocimiento del autismo como un trastorno independiente.
Leo Kanner: autor de la primera definición oficial del autismo
En 1943, Leo Kanner, originario de Austria pero ejerciendo en ese momento en el Hospital Johns Hopkins de Baltimore (EEUU), realizó una observación trascendental.
Al estudiar a un grupo de niños con características compartidas, delineó por primera vez una definición clara del autismo.
Las características que estos niños tenían en común, y las que englobó bajo en concepto de autismo, son las siguientes:
Grandes dificultades para relacionarse con los demás
Ausencia o alteraciones del lenguaje
Deseo de mantener el ambiente sin cambios
Presencia de temas de interés muy potentes
Kanner acuñó el término «Autismo» para categorizar a este grupo, un paso crucial que sentó las bases para identificar y comprender este trastorno.
Con el tiempo, este término evolucionó para denominarse Autismo de Kanner o Autismo clásico, consolidando el legado de Leo Kanner como el arquitecto inicial en la construcción del entendimiento moderno del autismo.
📝 El autismo de Leo Kanner y el Asperger de Hans Asperger
En el año 1943 Leo Kanner publicó su artículo hablando del grupo de niños con características similares a las cuales agrupó dentro del concepto de autismo.
Un año más tarde, en el 1944, el pediatra Hans Asperger, sin tener ninguna relación con Leo Kanner, publicó observaciones muy similares a las que hizo él.
Asperger describió las características en común de un grupo de niños que los categorizó bajo el nombre de Síndrome de Asperger.
Los pacientes identificados por Hans Asperger mostraban un patrón de conducta que él definió con las siguientes características:
Falta de empatía
Ingenuidad
Poca habilidad para hacer amigos
Lenguaje pedante o repetitivo
Pobre comunicación no verbal
Interés desmesurado por ciertos temas
Torpeza motora y mala coordinación
Asperger solía utilizar la denominación de «pequeños profesores» para referirse a ellos.
Si bien es cierto que los niños diagnosticados de Autismo y los niños diagnosticados de Síndrome de Asperger presentaban ciertas diferencias, también es cierto que presentaban muchas similitudes.
Las personas con el autismo definido por Leo Kanner presentaban más alteraciones en el desarrollo del lenguaje y mayor afectación cognitiva que las personas con Síndrome de Asperger, que en general eran niños con menos afectación y más funcionales.
Aún así muy a menudo existía confusión y no quedaba claro si el diagnostico de un caso concreto debería ser de Autismo o de Síndrome de Asperger.
Por lo tanto, hasta ese momento, era claro que todavía los conocimientos sobre este trastorno eran pobres y que todavía se deberían hacer modificaciones en la categorización de estos diagnósticos para ajustarlos a la realidad del trastorno.
Estos dos diagnósticos existieron de forma diferenciada, hasta el año 2013 (de hecho existían 5 tipos de autismo).
En el año 2013, con la publicación del DSM-5el Asperger y el autismo se unificaron y pasó a existir únicamente el Trastorno del Espectro del Autismo (TEA), poniendo énfasis en la palabra espectro, para referirse a la gran diversidad que existe dentro del TEA.
🔵 CONCLUSIONES
En conclusión, Leo Kanner, reconocido como «el padre del autismo», desempeñó un papel esencial en la conceptualización de este trastorno.
Su articulación de la primera definición oficial del autismo en 1943 marcó un hito significativo, transformando la percepción y el abordaje de los trastornos del espectro autista.
A través de su vida y obra, Kanner dejó un legado duradero en la psiquiatría infantil, además de ser pionera en al categorización del autismo.
Su contribución ha contribuido de manera fundamental a la comprensión y tratamiento de este complejo trastorno denominado autismo.