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Autismo y Síndrome de Down

Autismo y Síndrome de Down: ¿Qué relación tienen?

Última actualización: 17 de enero de 2024

Muchas personas con Síndrome de Down tienen también Autismo, lo que implica presentar un cuadro clínico complejo

En este artículo explicaremos cómo detectar el autismo en las personas con Síndrome de Down y cómo ayudarlas

El Autismo y el Síndrome de Down pueden ir de la mano, presentándose a la vez en una misma persona.

Así pues, algunas personas con Síndrome de Down (SD) presentan también Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) de forma asociada.

En estos casos, al existir SD y TEA simultáneamente, se desarrolla un cuadro clínico complejo que es necesario comprender para poder abordar.

Los datos indican que muchas personas con Síndrome de Down tienen también autismo, y muchas veces el diagnóstico del autismo en estas personas se realiza de forma tardía.

Identificar el autismo de forma tardía hace que no se den los soportes ni la estimulación adecuada en edades tempranas, y por lo tanto mejorar esta identificación es uno de los retos que se nos presentan de cara al futuro.

Esperemos que este artículo les sea de ayuda para comprender el Autismo en las personas con Síndrome de Down: ¡continúa leyendo!

🟡​ SÍNDROME DE DOWN Y AUTISMO

Muchas personas con Síndrome de Down tienen también autismo, por lo que presentan, además de todo el cuadro clínico propio del SD, dificultades en la comunicación, la interacción social y la flexibilidad cognitiva.

La mayoría de personas con Down que tienen autismo, no se les detecta el autismo hasta bien entrados en la infancia, por lo que no se realiza una terapia para el autismo hasta ese momento.

Pero tener autismo y Síndrome de Down, implica más complicaciones, como recibir diagnósticos erróneos y más tardíos o presentar dificultades clínicas difíciles de tratar.

A continuación explicaremos la relación entre el Síndrome de Down y el Autismo a través de los siguientes apartados:

PREVALENCIA de Autismo en personas con Síndrome de Down

Recientes estudios como el de Moss et al. (2013) indican que el TEA se presenta en el 19% de personas con SD, un porcentaje mucho más elevado que en el resto de la población.

El autismo se presenta entre alrededor del 1-2% de la población general (es decir 1 o 2 personas de cada 100 tiene autismo), mientras que en las personas con Síndrome de Down el autismo se presenta en el 19% de ellas (19 personas de cada 100 con Síndrome de Down tienen también autismo).

Como vemos este porcentaje es muy elevado y es primordial saber detectar el TEA en las personas con SD para poder ofrecer la estimulación y los apoyos indicados.

DIAGNÓSTICO de Autismo en personas con Síndrome de Down

Actualmente se detecta el autismo alrededor de los 2-3 años de edad, excepto en determinados casos donde el diagnostico se realiza de forma más tardía.

Pero en el caso de las personas con SD y TEA, el autismo se detecta alrededor de los 5-6 años, ya que el desarrollo y la conducta está muy influenciada por la Síndrome de Down y es difícil detectarlo antes.

Este diagnóstico más tardío tienen consecuencias negativas ya que se pierde la oportunidad de realizar una estimulación temprana de toda la sintomatología propia del autismo.

CARACTERÍSTICAS de las personas con Síndrome de Down y Autismo

La asociación Down Syndrome-Autismo Connection, que tiene como misión estudiar y dar los soportes necesarios a las personas con el doble diagnóstico de SD y TEA, publicó una serie de características que estas personas presentan.

Esta asociación publicó una lista de conductas que si una persona con SD presenta es probable que también tenga TEA de forma asociada, y por lo tanto será necesario consultar a un especialista para realizar una evaluación diagnóstica.

Desde Espacio Autismo hemos resumido esta lista para hacerla más comprensible:

  • No presenta lenguaje o en caso de presentarlo habla sin intención comunicativa.
  • No señala o no hace gestos para comunicar.
  • Prefiere jugar solo.
  • Muestra risas inapropiadas.
  • No hace juego simbólico o imaginativo. Su juego es repetitivo.
  • Tienen necesidad de seguir una rutina y se altera con los cambios o transiciones.
  • No tiene miedo al peligro.
  • Parece no detectar el dolor.
  • No le gustan las caricias o el contacto físico.
  • Tiene una alimentación restringida (solo tolera comer ciertos alimentos).
  • Tiene problemas del sueño.
  • Presenta estereotipias motoras (aletear, dar vueltas…).

FACTORES GENÉTICOS entre el Síndrome de Down y el Autismo

La complejidad de la relación genética entre el Síndrome de Down (SD) y el autismo ha sido objeto de una extensa investigación, destacándose como un terreno esencial para comprender la intersección de estas condiciones.

A medida que avanzamos en la exploración de la genética subyacente, se revelan conexiones más intrincadas y se abren nuevas perspectivas en la comprensión de la coexistencia de ambas patologías.

Marcadores Genéticos Compartidos

Estudios recientes han identificado marcadores genéticos compartidos entre el SD y el autismo, sugiriendo una base genética común que podría contribuir a la predisposición de ciertos individuos a desarrollar ambas condiciones.

Varias investigaciones han encontrado una sobreposición genética considerable en las regiones cromosómicas asociadas tanto con el SD como con el autismo.

Influencia de la Triplicación del Cromosoma 21

El cromosoma 21, triplicado en personas con SD, ha sido objeto de particular atención en la investigación sobre la coexistencia con el autismo.

Varios estudios han demostrado que la presencia de una copia adicional del cromosoma 21 puede influir en la susceptibilidad genética al autismo en individuos con SD.

Este hallazgo apunta a una conexión directa entre la genética del SD y la predisposición al autismo.

Interacción de Factores Genéticos y Ambientales

Es fundamental reconocer la interacción compleja entre factores genéticos y ambientales en la expresión de estas condiciones.

Mientras que la predisposición genética puede establecer las bases, la influencia del entorno durante el desarrollo también juega un papel significativo.

Estudios longitudinales han comenzado a explorar cómo factores ambientales, como la estimulación temprana y la calidad de la atención, pueden modular la expresión fenotípica del autismo en individuos con SD.

👍 Terapia, tratamiento y soportes a personas con Síndrome de Down y Autismo

El abordaje terapéutico para personas con Síndrome de Down y autismo implica una consideración integral de sus necesidades.

Las personas con Síndrome de Down necesitan una intervención terapéutica global, desde consideraciones médicas hasta logopedia, educación y psicoterapia.

Es esencial adaptar las intervenciones para abordar las características únicas de esta población.

Pero cuando hablamos de personas con Down y autismo, es importante focalizarse también en los síntomas del autismo.

La terapia dirigida a los síntomas del autismo en personas con Síndrome de Down, puede simplificarse en los siguientes apartados:

  • Intervenciones conductuales: Programas específicos para abordar conductas problemáticas y fomentar habilidades sociales y comunicativas.
  • Estimulación temprana: Iniciada lo antes posible para aprovechar las ventanas críticas de desarrollo y minimizar las dificultades.
  • Apoyo educativo: Adaptaciones en entornos educativos para satisfacer las necesidades de aprendizaje individuales.
  • Participación en la comunidad: Fomentar la inclusión social y proporcionar oportunidades para desarrollar habilidades sociales y de vida.

🤝 Retos para el futuro

Tanto la SD como el TEA puede presentarse de formas muy diversas. Por lo tanto es evidente que la suma de Síndrome de Down y autismo es una mezcla muy compleja tanto de diagnosticar correctamente como de dar los soportes adecuados.

Visto que la prevalencia de personas con Síndrome de Down que presentan autismo es muy alta (se calcula que alrededor del 19%), es imprescindible investigar en las causas neurobiológicas que hacen que tantas personas con Síndrome de Down tengan también autismo.

En un futuro también será imprescindible avanzar hacia un diagnóstico temprano de estas personas para poder ofrecer una estimulación temprana de calidad.

La estimulación temprana nos ofrece la posibilidad de poder revertir la severidad de la sintomatología del autismo. Ofreciendo una intervención de calidad cuando el niño o niña con autismo todavía es pequeño es uno de los factores de buena evolución.

Podéis encontrar más información sobre la estimulación temprana de calidad en el curso «Principios básicos de la intervención en niños con autismo».

🔵​ CONCLUSIONES

En conclusión, la intersección entre el Síndrome de Down y el Trastorno del Espectro del Autismo revela un panorama complejo y multifacético que requiere abordajes integrados y personalizados.

La alta prevalencia de autismo en personas con Síndrome de Down, alrededor del 19%, destaca la necesidad de una identificación temprana y de intervenciones específicas adaptadas a las complejidades de esta población.

La investigación constante sobre los factores genéticos compartidos proporciona una base sólida para comprender la conexión biológica entre ambas condiciones.

Los desafíos para el futuro incluyen la investigación continua sobre la interacción entre factores genéticos y ambientales, así como el desarrollo de intervenciones personalizadas que aprovechen estos conocimientos.

La estimulación temprana y la atención integral se presentan como pilares fundamentales para mitigar los desafíos y mejorar la calidad de vida de aquellos que enfrentan la dualidad del Síndrome de Down y el Autismo.

En última instancia, la convergencia de la investigación genética, la comprensión clínica y las intervenciones especializadas son esenciales para allanar el camino hacia un futuro donde las personas con Síndrome de Down y Autismo puedan alcanzar su máximo potencial y participar plenamente en la sociedad.

📚​ Bibliografia sobre «Síndrome de Down y Autismo»

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ESPACIO AUTISMO - rigidez cognitiva autismo

La RIGIDEZ COGNITIVA en el autismo

La rigidez cognitiva es una de las dificultades principales de las personas con autismo

Si quieres comprender qué es la rigidez cognitiva, y cómo tratarla, ¡este es su artículo!

La rigidez cognitiva es una de las principales dificultades que se presentan en las personas con autismo.

Presentar rigidez cognitiva significa tener dificultades para cambiar los pensamientos y conductas para adaptarlas a los cambios del entorno.

Como sabemos que esta definición es compleja, en este artículo definiremos la rigidez cognitiva de forma clara y comprensible. ¡Continúa leyendo!

Todas las personas con autismo presentan, en mayor o menor severidad, cierto grado de rigidez cognitiva que en muchos casos les causa grandes afectaciones en el desarrollo de sus actividades del día a día.

Así como la comunicación o la interacción social son dos áreas que se trabajan mucho en los planes de intervención dirigidos a las personas con autismo, hasta día de hoy la rigidez cognitiva ha sido muy descuidada.

Todavía tenemos muchas dificultades para trabajar de forma efectiva la rigidez cognitiva y los conocimientos respecto las causas de esta rigidez todavía son muy desconocidos.

En este artículo vamos a explicar brevemente qué es la rigidez cognitiva, cómo se manifiesta en las personas con autismo y cuándo es necesario trabajar el desarrollo de la flexibilidad cognitiva.

💥​ ¿Qué es el rigidez cognitiva en el autismo?

La rigidez cognitiva es la incapacidad para cambiar el pensamiento o la conducta de acuerdo con los cambios que se producen en el ambiente.

Los humanos somos flexibles cognitivamente hablando porque nos ayuda a adaptarnos a los cambios que hay en nuestro alrededor.

Así pues la capacidad de tener pensamientos flexibles nos permite poder gestionar los cambios o les imprevistos que se dan en nuestro día a día.

Una persona flexible cambia sus planes y sus pensamientos en función de las circunstancias, modifica sus decisiones para que se ajusten mejor a la situación concreta.

Una persona flexible es capaz de moverse de un punto de vista a otro, valorar las diferentes opciones y tomar una decisión u otra en función de lo que sea más conveniente en ese momento concreto.

En cambio las personas inflexibles, con rigidez cognitiva, se quedan «enganchados» o «atascados» en una opinión o en un punto de vista concreto, aunque las circunstancias hayan cambiado. Siempre quieren realizar las cosas tal y como las han aprendido, aunque las circunstancias hayan cambiado.

Algunos ejemplos muy sencillos para que la idea quede clara pueden ser los siguientes:

  • Cuando llega de la escuela Miguel siempre come sus galletas favoritas, pero hoy al abrir el armario se ha dado cuenta que no quedan. Miguel es incapaz de cambiar su pensamiento, adaptarse a la situación y comer otra cosa como las galletas sin chocolate que sí que hay.
  • Cuando Sara juega con sus coches siempre los pone en fila y luego los observa una y otra vez, si alguien le toca ni que sea medio centímetro uno de sus coches estalla a llorar y a gritar.

Como vemos estos son dos ejemplos de rigidez cognitiva muy frecuentes en niños y niñas con autismo.

Esta rigidez cognitiva puede presentarse de maneras muy diversas y en determinados casos puede interferir de forma muy importante en el día a día de la persona con autismo y de su familia.

​​⚡ ¿Por qué las personas con autismo presentan rigidez cognitiva?

Aunque las causas que generan la rigidez cognitiva en las personas con autismo son todavía desconocidas, existen varios motivos identificados que influyen en la severidad de esta inflexibilidad.

Las personas con autismo presentan esta inflexibilidad, esta idea de «no-cambio» por las propias características del autismo. Los cambios les generan ansiedad y por lo tanto prefieren un entorno, unas ideas y una forma de hacer las cosas que ya conozcan, sin imprevistos ni sorpresas.

Pero existen dos características muy habituales en las personas con autismo que consideramos que incrementan el grado de rigidez cognitiva:

  • La dificultad en la capacidad de anticipación.
  • La dificultad en la capacidad de generar ideas nuevas.

A continuación vamos a analizar estas dos habilidades afectadas en las personas con autismo que explican hasta cierto grado la rigidez cognitiva que presentan las personas con autismo.

La dificultad en la capacidad de anticipación

La capacidad de anticipación es la habilidad que tenemos las personas a prever algo que suponemos que va a pasar.

Es la capacidad para adelantarnos a los cambios y deducir que posiblemente va a ocurrir una cosa o la otra.

Así pues la capacidad de anticipación nos permite prepararnos para estos cambios que suponemos que van a ocurrir. Por lo tanto nos permite estar preparados para afrontar imprevistos y cambios que no teníamos planeados.

Se ha detectado que las personas con autismo tienen dificultad en esta capacidad para anticipar acontecimientos. Así que cualquier cambio, variación o hecho inesperado «les pilla por sorpresa».

Por lo tanto el hecho de no poder prever con facilidad los cambios que pueden ocurrir en el ambiente hace que tengan esta rigidez cognitiva y esta preferencia para repetir las cosas siempre de la misma manera, sin cambios inesperados que les puedan descolocar.

La dificultad en la capacidad de generar ideas nuevas

La capacidad de generar ideas nuevas es la habilidad que tenemos las personas en buscar alternativas y pensar otras opciones cuando lo que teníamos pensado hacer no es posible.

Esta capacidad para generar ideas nuevas, para buscar un plan B cuando nuestro plan no es viable, va muy ligada con la creatividad, que también se encuentra alterada en muchas de las personas con autismo.

El hecho de que muchas de las personas con autismo tengan dificultades en la capacidad de generar ideas nuevas influye en que estas tengan esta rigidez cognitiva, ya que ante cualquier imprevisto o cambio en el ambiente les puede resultar muy difícil cambiar sus pensamientos para buscar otras alternativas.

🤔 ¿Cómo se manifiesta la rigidez cognitiva en el autismo?

La rigidez cognitiva puede presentarse de muchas formas distintas, pero habitualmente todas las conductas en relación a la rigidez cognitiva tienen la base de no poder cambiar el pensamiento para adaptarnos a las situaciones cambiantes.

Como hemos dicho, las conductas y manifestaciones de la inflexibilidad cognitiva son muy variadas. A continuación hemos intentado resumir las conductas más habituales en relación a la inflexibilidad cognitiva en las personas con autismo:

Insistencia en la invarianza

Deseo de mantener el día a día sin cambios. Es una marcada resistencia al cambio, y querer mantener siempre las mismas rutinas, hábitos y forma de hacer las cosas.

Ejemplos:

  • Rechazo a cambiar de itinerarios.
  • Reacciones de malestar ante modificaciones en las rutinas diarias.
  • Resistencia a aceptar cambios en el orden o decoración de la casa.
  • Malestar ante los cambios en el aspecto físico de personas cercanas.

Rituales de conducta

Querer hacer determinadas acciones siempre de la misma forma. Es la realización de determinadas cosas siempre de la misma manera sin aceptar ningún tipo de cambio en estas.

Ejemplos:

  • Dar un golpecito a la mesa con las piezas de los encajables antes de colocarlas en el tablero.
  • Colocar los coches de juguete en fila.
  • Antes de dormir o de comer colocar ciertos objetos siempre en el mismo sitio.
  • Necesidad de horarios muy marcados para determinadas rutinas del día a día.

Intereses absorbentes y restringidos

Fascinación desproporcionada por uno o más temas. Implica la dedicación de gran parte de su tiempo libre a estos temas de interés restringidos, y sus conversaciones también suelen girar alrededor de estos temas.

Ejemplos:

  • Conversaciones repetitivas alrededor de sus temas de interés y de forma unidireccional, sin escuchar al otro.
  • Dibujar repetitivamente los mismos dibujos, letras o números.
  • Jugar solamente con dinosaurios y retener mucha información sobre ellos.

Preocupaciones inusuales

Ideas y preocupaciones obsesivas que se repiten con frecuencia, que no pueden dejar de pensar en ellas y que pueden generar un malestar psicológico importante.

Ejemplos de preocupaciones inusuales:

  • Temor desmesurado sobre los efectos del cambio climático o de guerras.
  • Pensamientos obsesivos y repetitivos sobre la posibilidad de padecer ciertas enfermedades.
  • Miedos y recuerdos de forma muy intensa sobre malas experiencias que le generaron malestar.

Vinculación excesiva con algún objeto

Necesidad de tener siempre encima algún objeto no funcional o peculiar sin el cuál desarrollan una importante ansiedad.

Ejemplos:

  • Insistencia en llevar a todas partes objetos como una ramita pequeña, una pieza de un puzle, una cucharita…

Pensamiento dicotómico

Elaboración de pensamientos u opiniones muy polarizadas sin términos medios. Es decir o blanco o negro, sin contemplar los grises.

Ejemplos:

  • No tolerar los errores (o se hace bien o se hace mal, no existe un poco bien).
  • Perfeccionismo extremo (tiene que ser todo perfecto, al detalle).
  • No tolerar opiniones distintas a las suyas (no existen dos opiniones válidas, sólo la suya puede ser correcta).

👍 ¿Hay que trabajar la flexibilidad cognitiva?

La flexibilidad cognitiva es algo que hay que trabajar en las personas con autismo. Es importante enseñarles a anticipar acontecimientos y a saber buscar alternativas cuando algo no ocurre como ellos pensaban.

En la vida, aunque se intente mantener un ambiente rutinario y «no-cambiante», siempre hay cambios inesperados e imprevistos. Si la persona con autismo es capaz de gestionar estos imprevistos de forma más asertiva repercutirá en una mejor calidad de vida.

Pero también es importante destacar que no es necesario cambiar todas las conductas repetitivas y rígidas de las personas con autismo, simplemente modificar aquellas que puedan interferir en la calidad de vida y el desarrollo de la persona con autismo.

Por ejemplo, aunque a Daniel le encanta jugar con sus amigos y tiene buenas habilidades sociales, a él lo que más le encanta es colocar sus coches en fila y observar.

¿Hay que cambiar esta conducta y prohibirle que juegue colocando los coches uno al lado del otro? La respuesta es no. Lo que hay que hacer en este caso es enseñarle que cuando está con amigos hay que jugar con los amigos, para así desarrollar sus habilidades sociales y su círculo de amistades, y que cuando está jugando solo en casa puede jugar colocando los coches en fila.

Hay que trabajar la flexibilidad cognitiva en general para que la persona sea capaz de afrontar las situaciones cambiantes del día a día, pero cuando pensamos en conductas concretas solo hay que cambiar o intentar eliminar las conductas que:

  • Generen malestar e interfieran en la calidad de vida de la persona con autismo o la de las personas de su alrededor.
  • Unterfieran en la adquisición de nuevos aprendizajes.
  • limiten las oportunidades de interacción social.

⭐ ​Las áreas nucleares de afectación en el autismo

Como sabemos el autismo puede presentarse de muchas formas diversas, y puede presentarse también con distintos grados de severidad.

Las personas con autismo tienen en común que presentan dificultades en las tres áreas nucleares del autismo, que anteriormente eran denominadas la Tríada de Wing, que son dificultades en las áreas de la Comunicación, la Interacción Social y la Rigidez Cognitiva.

Aparte de las dificultades en estas tres áreas nucleares del desarrollo, las personas con autismo pueden tener otras dificultades asociadas como Trastornos del Lenguaje, Problemas del Sueño, Discapacidad Intelectual

Así pues vemos que la rigidez cognitiva es una de las áreas nucleares de afectación del autismo, y así como la Comunicación y la Interacción Social se trabajan de forma muy sistemática y efectiva, la rigidez cognitiva sigue estando más abandonada.

Es por este motivo que vemos que las mejoras en esta área son pequeñas en los adultos con autismo, porque no se ha trabajado de forma correcta durante su infancia.

La Fundación Orange realizó un vídeo de conscienciación donde muestran como la rigidez cognitiva puede afectar en el día a día de una persona adulta con autismo.

🔵 CONCLUSIONES

En conclusión, la rigidez cognitiva constituye una de las principales dificultades en las personas con autismo, caracterizándose por la incapacidad de adaptar pensamientos y conductas a los cambios del entorno.

A pesar de su impacto significativo en la vida diaria, esta área ha recibido menos atención en comparación con otros aspectos del espectro autista.

Aunque se han identificado algunas causas vinculadas, como la ansiedad ante cambios, la dificultad en la anticipación y la generación de ideas nuevas, aún persisten incógnitas sobre las raíces específicas de la rigidez cognitiva en el autismo.

Es fundamental reconocer la importancia de trabajar la flexibilidad cognitiva desde edades tempranas, brindando a las personas con autismo herramientas para anticipar eventos y adaptarse a situaciones imprevistas.

No obstante, se destaca la necesidad de abordar estas dificultades con un enfoque equilibrado, respetando ciertas conductas repetitivas que no interfieren negativamente en la calidad de vida y el desarrollo personal.

A pesar de los avances en áreas como la comunicación y la interacción social, la rigidez cognitiva ha sido, en muchos casos, descuidada en la planificación de intervenciones.

Esta falta de atención puede tener repercusiones en la vida adulta de las personas con autismo, destacando la importancia de abordar de manera más efectiva esta área desde las etapas iniciales del desarrollo para fomentar una mayor adaptabilidad y mejorar la calidad de vida en el futuro.

​❓ Preguntas frecuentes

¿Qué es la rigidez cognitiva?

La rigidez cognitiva es la falta de flexibilidad mental. Lo podemos definir como la incapacidad para cambiar el pensamiento o la conducta de acuerdo con los cambios que se producen en el ambiente.

¿Cómo trabajar la rigidez en el autismo?

Se puede trabajar de distintas formas, como enseñando a anticipar acontecimientos y a saber buscar alternativas cuando algo no ocurre como ellos pensaban. También se puede alterar gradualmente la rutina diaria para que la persona sea capaz de afrontar cambios inesperados.

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Grunia Sujareva autismo

Grunia Sujareva: la «descubridora» del autismo

Grunia Sujareva fue una psiquiatra infantil soviética y es relevante por ser la primera persona en describir las características clínicas del autismo.

Aunque Grunia Sujareva fue la primera persona en describir el autismo siempre se ha considerado que la primera persona que lo hizo fue Leo Kanner.

De hecho Leo Kanner es denominado como el «padre del autismo» por la publicación que hizo en el año 1943 donde describió las características del autismo, pero el hecho es que Grunia Sujareva ya lo hizo casi dos décadas antes, en el año 1925.

¿Pero si Grunia Sujareva fue la primera persona en describir el autismo por que siempre se considera que fue Leo Kanner, cuando realmente Grunia Sujareva lo hizo 20 años antes? Vamos a explicarlo en este artículo.

Biografia de Grunia Sujareva

Grunia Sujareva fue una reputada psiquiatra infantil soviética y judía pionera en el estudio de la sintomatología y las características propias del autismo.

Nació en la ciudad soviética de Kiev (actual Ucrania) el 11 de noviembre de 1891 y murió en Moscú en el año 1981.

Sujareva tiene una larga e importante trayectoria dentro del campo de la salud mental que vamos a esquematizar con los siguientes hechos relevantes:

  • 1915: Se licenció como médica en el Instituto Médico de Kiev.
  • 1917-1921: Trabajó en un hospital psiquiátrico de Kiev.
  • 1923-1925: Dirigió el Departamento de Psiquiatría en la Universidad de Járkov.
  • 1925: Publicó el primer artículo describiendo las características del autismo.
  • 1935: Fundó la Facultad de Psiquiatría Pediátrica en el Instituto Central de Posgrado de Educación Médica.
  • 1938: Dirigió una clínica de psicosis de la niñez

Grunia Sujareva: Primera persona en describir el autismo

Como ya hemos explicado en el inicio del artículo Grunia Sujareva fue la primera persona en describir las características clínicas del autismo.

Lo hizo a través de la publicación en el año 1925 de un artículo donde describió los rasgos propios del autismo de un grupo de seis niños.

Sujareva inicialmente denominó las características de este grupo de seis niños como «psicopatía esquizoide», pero luego cambió el nombre por «psicopatología autística».

Las principales características que describió Sujareva respecto el trastorno que denominó como «psicopatología autística» fueron:

  • Tendencia hacia la soledad
  • Evitación de otras personas desde la infancia
  • Algunos hablan sin parar o hacen preguntas sin sentido
  • Vida afectiva plana
  • Ausencia de expresividad facial
  • Movimientos corporales raros
  • Falta de modulación y ritmo en el habla
  • Evita los juegos en grupo y prefieren historias fantásticas o de hadas
  • Les resulta difícil adaptarse a los otros y a las situaciones
  • Malas habilidades sociales

Como vemos todas estas características que describió son totalmente compatibles con lo que hoy en día conocemos como Trastorno del Espectro del Autismo (TEA), y ella lo hizo con gran precisión a través de un grupo de 6 niños en el año 1925.

¿Por qué Sujareva no es reconocida y sí lo son Leo Kanner y Hans Asperger?

La publicación de Grunia Sujareva no tuvo repercusión internacional y todavía hoy es muy desconocida por la población y los profesionales del campo del autismo.

Si preguntas a profesionales del autismo quiénes fueron los primeros en describir el autismo, la mayoría de ellos te dirán que fueron Leo Kanner en el año 1943 y Hans Asperger en el año 1944.

Pero realmente la primera persona fue Grunia Sujareva, casi dos décadas antes, en el año 1925.

Por lo tanto Leo Kanner y Hans Asperger fueron los primeros en publicar un artículo científico con repercusión internacional hablando de las características del autismo, ya que el artículo de Grunia Sujareva no consiguió que tuviera difusión.

¿Por qué el artículo de Sujareva no tuvo impacto internacional? Pues básicamente porque Grunia Sujareva era judía, ciudadana de la Unión Soviética, mujer y el artículo fue inicialmente publicado en ruso.

Todos estos hechos hicieron que el artículo no consiguiera difundirse internacionalmente y que todavía a día de hoy no se haya hecho justicia y que no se haya puesto el honor que merece por ser la primera persona en describir las características del autismo.

El valor de Kanner, Asperger y Sujareva y polémicas

Entonces resumidamente la primera persona en describir las características del autismo fue Sujareva, y Leo Kanner y Hans Asperger fueron los primeros en publicar un artículo y que estos tuvieran repercusión internacional.

Esto no es una lucha sobre quien es el primero que describió el autismo, todos hicieron aportaciones muy valiosos en el campo del estudio del autismo y de la psicopatología, pero es importante reconocer los logros individuales y poner los nombres de cada uno en su respectivo sitio en la historia.

La principal polémica es el hecho que se cree que Hans Asperger tuvo acceso al artículo de Grunia Sujareva y que este en lugar de darle la difusión que se merecía publicó su propio artículo ocultándolo el de Surajeva.

Como este hecho no está confirmado ni demostrado pero sí que existen los rumores que hasta cierto punto son muy justificados, desde Espacio Autismo no queremos generar más polémica y solamente afirmaremos todo lo que este debidamente demostrado.

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