ESPACIO AUTISMO - diagnóstico autismo infantil

Diagnóstico del autismo

De las señales de alerta a la evaluación y el diagnóstico

El autismo es un trastorno que puede presentarse de formas muy diversas y que por lo tanto también es difícil de diagnosticar correctamente.

Muchas veces las familias deben recorrer un largo camino desde que detectan ciertas señales de alerta en su hijo o hija hasta que reciben el diagnóstico de Trastorno del Espectro del Autismo (TEA).

Es por este motivo que es importante consultar con especialistas formados específicamente en el campo del autismo para realizar una evaluación correcta y precisa.

El camino hasta el diagnóstico del autismo

El autismo es un trastorno difícil de diagnosticar y muy a menudo pasan meses o incluso años desde que la familia observa ciertas señales de alerta hasta que un profesional les da el diagnóstico de autismo.

La principal dificultad en cuanto al diagnóstico del autismo es que este puede presentarse de formas muy diversas, y por lo tanto puede ser difícil de detectar si el profesional que realiza la evaluación no está formado específicamente en autismo.

Además no existe un indicador biológico que nos indique la presencia de autismo, hecho que complica el proceso diagnóstico del TEA.

Esto significa que no existe una prueba médica (como un análisis de sangre o un estudio genético básico) que nos indique que la persona tiene autismo.

Al no existir ningún indicador biológico para la detección del autismo este debe ser diagnosticado a través de la observación de la conducta del niño y de la información que nos aporten los padres.

De las señales de alerta al diagnóstico

Habitualmente la familia y la guardería detectan señales de alerta cuando el niño tiene alrededor de 1 o 2 años de edad.

Algunas de estas señales de alerta son las siguientes:

  • No responde cuando se le llama por su nombre
  • No señala para pedir lo que quiere
  • No muestra los objetos a los adultos
  • Se pone nervioso ante ciertos ruidos
  • No sigue el señalamiento de los adultos
  • No balbucea de forma social (como si estuviera conversando con un adulto)
  • Poco interés hacia los juegos interactivos con el adulto
  • No imita las acciones de los adultos

Cuando la familia o la guardería detecta estas señales de alerta empieza un camino (a veces corto y a veces largo) hasta encontrar una respuesta sobre lo que le pasa al niño.

Uno de los problemas es que en algunos casos estas señales de alerta se dan de forma inconsistente, es decir que el niño a veces las realiza y a veces no.

Por ejemplo el niño a veces sí se gira al llamarle por su nombre, pero a veces no. Esto hace que en ocasiones se quite importancia a estas señales que la familia y la guardería han detectado y que no se consulte a un especialista para realizar una evaluación.

Es importante que ante cualquier sospecha, por poco consistente que sea, consultar con un pediatra, y si este está suficientemente cualificado será capaz de detectar el autismo o derivarlo a un equipo de profesionales especializados en autismo o trastornos del neurodesarrollo.

En otros casos donde el autismo se da de forma más leve o más sutil es posible que las señales de alerta no sea evidentes hasta los 5 años o más.

Incluso e algunos casos el autismo no se detecta hasta la adolescencia.

En estos casos el autismo suele ser funcional (que significia que no interfiere en el normal desarrollo diario de la persona), por lo que, como el niño ha ido siempre hacia adelante, no se ha dado importancia a sus peculiaridades.

Pero al llegar a la adolescencia, donde el mundo social toma una enorme complejidad, salen a la luz todas sus dificultades sociales y comunicativas y se detecta el autismo en esa etapa.

Fases de la evaluación del autismo

Cuando consultamos a un especialista para realizar una evaluación de un niño o una niña del que sospechamos que pueda tener autismo, este debe realizar al evaluación siguiendo una serie de pasos.

El proceso diagnóstico del autismo debe constar de dos fases con tal de recoger todos las datos necesarios para concluir si la persona tiene autismo o no.

Las dos fases del proceso diagnóstico del autismo son las siguientes:

  1. Anamnesis
  2. Observación de la conducta del niño

Anamnesis

La anamnesis es la recogida de información a través de una entrevista clínica que se realiza a los padres del niño que se está evaluando.

A través de esta entrevista clínica se recoge información sobre el desarrollo del niño o de la niña, desde el embarazo hasta a la actualidad.

En el anamnesis a parte de la historia del desarrollo del niño también debe recogerse la historia familiar, para saber si existen antecedentes familiares de personas con autismo o alguna otra alteración en el neurodesarrollo.

Por lo tanto en la anamnesis debe constar información de las siguientes áreas:

Historia del desarrollo

La historia del desarrollo consiste en recoger la información más destacable del desarrollo del niño.

En la historia del desarrollo debe constar información del embarazo (período prenatal), del parto (período perinatal), durante los primeros años de vida (período postnatal), y la información más destacable hasta la actualidad.

Es importante también recoger información sobre los principales hitos del desarrollo como cuando empezó a gatear, desarrollo del lenguaje, información sobre el sueño o sobre la alimentación, etc.

Antecedentes familiares

Recoger información sobre los antecedentes familiares significa que se debe preguntar sobre si existen casos de autismo u otras psicopatías en los familiares cercanos.

Conocer los antecedentes familiares es importante porque el autismo puede tener una herencia genética, y por lo tanto conocer los antecedentes familiares nos puede ayudar a realizar una mejor y más precisa evaluación.

Observación de la conducta del niño

Para realizar una evaluación del autismo es imprescindible que el especialista observe en directo la conducta del niño.

El especialista tiene que interaccionar con el niño ya sea jugando o conversando, en función de la edad y de las características de este.

Cuando el especialista interacciona con el niño es capaz de observar si las conductas que el niño realiza son propias del autismo.

Por lo tanto con la observación de la conducta del niño y junto con la información recogida en la anamnesis el especialista podrá concluir si el niño tiene autismo o no.

Tests y pruebas para el diagnóstico del autismo

Con tal de realizar un proceso diagnóstico correcto existen una serie de tests y pruebas validados científicamente que nos permiten recoger información sobre el autismo de forma muy precisa.

A través de la aplicación de estos tests obtenemos una puntuación dentro de una baremo donde nos indica si existe autismo y la severidad de este.

Los tests más utilizados para el diagnóstico del autismo son los siguientes:

  1. ADOS-2
  2. ADI-R
  3. M-CHAT-R

ADOS-2

El test ADOS-2 es la prueba más eficaz y más utilizada para la evaluación de la sintomatología del autismo.

Es una prueba que se realiza a través de la interacción entre el evaluador y la persona evaluada.

El ADOS-2 cuenta con 5 módulos, y aplicaremos uno u otro en función de la edad y de la capacidad verbal de la persona evaluada.

Una vez aplicado el ADOS-2 obtendremos el nivel de afectación en las áreas de la Rigidez Cognitiva y en la Comunicación e Interacción Social.

También obtendremos un resultado global que nos indicará la severidad del autismo.

EdadesDesde los 18 meses hasta la adultez
Tiempo de aplicación60 minutos aprox.
AdministraciónA través de la interacción con la persona con sospechas de autismo
ResultadosÁrea Cómunicación/Interacción Social, Rigidez Cognitiva y Severidad del Autismo
Características del ADOS-2

ADI-R

El test ADI-R es una prueba en formato de entrevista que se realiza a los padres de la persona con sospechas de autismo.

Por lo tanto la aplicación del ADI-R no se realizará a la persona de la que sospechamos que tiene autismo, sinó que se aplicará a sus padres.

El ADI-R cuenta con 93 preguntas que se realizarán a los padres.

Con estas preguntas se obtendrá información para realizar la anamnesis, recogiendo información sobre la historia del desarrollo y los antecedentes familiares de la persona.

Pero aparte de la información de la anamnesis a través del ADI-R obtendremos puntuaciones de severidad del autismo en 3 áreas del desarrollo: El Lenguaje/Comunicación, la Interacción Social y la Rigidez Cognitiva.

EdadesDesde los 24 meses hasta la adultez
Tiempo de aplicación90-150 minutos aprox.
AdministraciónEntrevista a los padres
ResultadosÁrea Lenguaje/Comunicación, Interacción Social y Rigidez Cognitiva
Características del ADI-R

M-CHAT-R

El M-CHAT-R es lo que se denomina un «test de screening», es decir que es un test muy sencillo y fácil de aplicar que nos indicará si un niño tiene señales de alerta de autismo.

El test M-CHAT-R es una prueba que consta de 20 preguntas muy sencillas, que se puede realizar online y se obtienen los resultados al instante.

Si se han detectado ciertas señales de alerta en un niño de 16 a 30 meses de edad es muy recomendable realizar el M-CHAT-R para saber si estas conductas son compatibles con el autismo o no.

Con la aplicación del M-CHAT-R obtendremos un resultado de 0 a 20, donde los siguientes intervalos nos indicarán la probabilidad de que exista autismo o no.

  • RIESGO BAJO – Puntuación 0 a 2
  • RIESGO MEDIO – Punutación 3 a 7
  • RIESGO ALTO – Puntuación 8 a 20

Los resultados del M-CHAT-R no son lo suficientemente fiables como para fundamentar un diagnóstico de autismo, pero cuanta más alta sea la puntuación obtenida más recomendable es realizar una evaluación más profunda a través del ADOS-2 y del ADI-R.

EdadesDe los 16 a les 30 meses
Tiempo de aplicación10 minutos aprox.
AdministraciónCuestionario online realizado por los padres
ResultadosPuntuación del riesgo de que exista autismo
Características del M-CHAT-R

Realizar el test M-CHAT-R online

Si tienes sospechas de autismo en un niño o niña de 16 a 30 meses de edad, realiza el test M-CHAT-R

Evaluación de otras dificultades asociadas

Las áreas de afectación nucleares del autismo son la Rigidez Cognitiva y la Comunicación e Interacción Social.

Esto significa que TODAS las personas con autismo presentarán dificultades en estas dos áreas.

Espacio Autismo - Áreas Afectación Nucleares Autismo
Áreas de afectación nucleares autismo

Pero además muy a menudo las personas con autismo también tienen dificultades en otras áreas que no son definitorias del autismo.

Estas dificultades o trastornos que se suelen dar junto el autismo son denominadas dificultades asociadas al autismo.

De hecho se calcula que alrededor del 70% de personas con autismo tienen uno o más trastornos asociados.

Los trastornos asociados al autismo pueden ser muy variados, desde una Discapacidad Intelectual hasta problemas en la alimentación.

Algunos de estos trastornos o dificultades asociadas al autismo más habituales son los siguientes:

Por lo tanto siendo tan habituales las dificultades asociadas en el autismo es imprescindible que se realice una evaluación para detectarlas.

El profesional que realiza la evaluación tiene que preguntar sobre las posibles dificultades asociadas y aplicar los tests o pruebas que sean necesarios.

Así pues en el diagnóstico deben constar todas las dificultades o trastornos asociados que se hayan detectado, en caso de que existan, para que los profesionales que realicen la terapia puedan trabajarlas.

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