Espacio Autismo

En Espacio Autismo nos apasiona proporcionar información precisa y actualizada sobre el autismo, con el objetivo de fomentar la comprensión y el apoyo adecuado a las personas en el espectro autista y a sus familias.

Cómo afrontar el diagnóstico de autismo: 4 consejos para padres

Los padres de niños con autismo son más propensos a sufrir ansiedad o estrés debido a la condición de su hijo o hija.

Aunque el autismo puede presentarse de formas muy diversas, a todos los padres y madres de niños con autismo se les presentan complicados retos a lo largo de su vida.

Son varios los caminos que pueden dirigir a unos padres hasta el diagnóstico de autismo de su hijo o hija. En algunos casos, los padres ya tenían sospechas de que algo iba mal, y en otros casos, la noticia llega como un jarro de agua fría al tener pocas sospechas de estas dificultades de su hijo o hija.

Sea como sea, es en ese momento, cuando un profesional verbaliza las palabras «su hijo o hija tiene autismo» cuando se plantean todas las dudas y una ola de sentimientos puede desbordar a los padres.

No hay fórmulas mágicas para aceptar y gestionar esta noticia y las preocupaciones y emociones que conlleva, pero sí que existen una serie informaciones que pueden ayudar en este proceso.

Cómo afrontar un reciente diagnóstico de autismo de un hijo o hija

1. Tienes derecho a estar triste

No te sientas mal por sentirte triste, llorar, o llenarte de rabia. Un diagnóstico de autismo significa cambiar planes, cambiar el proyecto de tu hijo o hija tal y como lo tenias planeado.

No significa que tu hijo o hija será mejor o pero con o sin autismo, simplemente tendrá unas necesidades y unos objetivos de vida distintos, y es normal sentirse triste o con rabia ante un cambio así.

Siéntete libre a sentirte triste. Un diagnostico requiere una etapa de duelo, y una vez pasado, aprenderás a vivir y a disfrutar de tu hijo o hija con todos sus pros y sus contras.

2. Tómate tu tiempo para aceptarlo

No tengas prisas ni tomes decisiones en caliente. Aunque es cierto que la intervención hay que empezarla cuanto antes mejor, no es bueno tomar decisiones rápidas ni estresarse en un principio.

Tómate tu tiempo y apóyate en la gente que te quiere. También puede ser una buena opción buscar apoyo en otras familias que ya han pasado por este proceso, contactando con asociaciones de familiares de personas con autismo de tu país o región.

3. Estudia, lee, aprende

Habrán profesores, terapeutas y profesionales de todo tipo, con distintos grados de formación sobre el autismo, que te ayudarán y apoyarán, pero es muy importante que vosotros como padres también os forméis, aprendéis sobre el autismo, y en concreto sobre el autismo de vuestro hijo.

Vosotros sois los que estaréis siempre al lado de vuestro hijo o hija y es importante entender sus necesidades y características. Aprenderéis de los profesionales que os rodeen, y también podéis leer y conocer sobre el autismo a través de libros y webs especializadas.

4. Desconfía de curas milagrosas

El autismo no se cura. A las personas con autismo hay que enseñarles habilidades que por si solo quizás no desarrollarían y que les permitirá vivir de una forma más autónoma y participativa, pero no se cura.

Desconfiad de las personas que os vendan tratamientos exageradamente caros y milagrosos. Es muy importante que leáis sobre qué es lo que realmente necesita vuestro hijo, y sobre los tratamientos que tienen eficacia demostrada científicamente.

Os recomendamos la guía
«Un niño con autismo en la familia»

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¿Cuántas horas debería dormir un niño en función de su edad?

El sueño es evolutivo y esto significa que las necesidades de descanso varían a medida que un infante crece, pero ¿cuántas horas debería dormir un niño en función de su edad?

Horas de sueño en función de la edad

A través de la siguiente tabla vamos a ver la cantidad de horas que deberían dormir los niños y niñas en función de su edad. La tabla está dividida en sueño nocturno y en sueño diurno (siesta).

Cabe destacar que habrá niños que por naturaleza dormirán más o menos horas, pero como norma general estos intervalos son la cantidad de horas que deberían dormir los niños dependiendo de su edad.

EDADSUEÑO NOCTURNOSUEÑO DIURNOTOTAL
Recién nacido8h – 9h 8h – 9h 16h – 18h
1 mes8h – 9h 7h – 8h 15h – 17h
3 meses9h – 12h4h – 5h13h – 17h
4-5 meses10h – 12h4h – 5h14h – 17h
6 meses11h – 12h3h – 4h14h – 16h
9 meses11h – 12h3h 14h – 15h
12 meses 11h – 12h 3h 14h – 15h
18 meses 11h – 12h 2h 13h – 14h
24 meses 11h – 12h1,5h – 2h 12,5h – 14h
3 años 11h – 12h11h – 12h
4 años 10h – 12h10h – 12h
6 años 9h – 11h9h – 11h

Como vemos en la tabla, a medida que los infantes crecen necesitan menos horas de sueño, y es alrededor de los 3 años de edad que desaparece el sueño diurno, es decir la siesta.

¿Qué pasa con las horas de sueño en los niños y niñas con autismo?

Las personas con un trastorno del neurodesarrollo, como es el caso del autismo, tienen más probabilidades de tener problemas del sueño y es por esto que muchas veces la cantidad de horas de descanso que necesitan no se cumple.

Dormir menos horas de las necesarias repercute también en el funcionamiento general del niño durante el día, habiendo así más dificultades a nivel atencional, dificultades en los aprendizajes, la autorregulación o la capacidad comunicativa.

Existen estrategias para ayudar a los niños y niñas con autismo a mejorar su calidad de sueño. Es importante que si una persona con autismo tiene problemas de sueño consulte se con un profesional formado en autismo para abordar la situación.

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Espacio Autismo - Aprendizaje Incidental en el Autismo

El aprendizaje incidental en el autismo: cómo estimular en las situaciones cotidianas

Cuando pensamos en la estimulación de las personas con autismo a menudo nos vienen a la cabeza actividades pensadas previamente para trabajar una serie de habilidades.

Pero la estimulación en el autismo es mucho más, ya que uno de los puntos clave es aprovechar las situaciones cotidianas para enseñar habilidades a las personas con autismo. El aprovechamiento de estas situaciones espontáneas del día a día se denomina el aprendizaje incidental.

Aprendizaje Planificado VS Aprendizaje Incidental

Al estimular a una persona con autismo podemos pensar previamente una serie de actividades que realizandolas vamos a trabajar una serie de habilidades concretas. A esto lo podemos llamar el Aprendizaje Planificado.

Pero durante el día aparecen un montón de situaciones espontáneas que podemos aprovechar para enseñar habilidades a la persona con autismo. A esto lo llamamos el Aprendizaje Incidental.

Hay infinidad de ejemplos de situaciones de Aprendizaje Incidental, ya que cualquier situación que ocurra y que la persona con autismo muestre cierto interés es una buena situación de aprendizaje.

Si estamos cocinando galletas y viene el niño con autismo podemos aprovechar para contarlas, si estamos pintando y el niño busca un lápiz que no encuentra podemos señalarlo y trabajar su comprensión del señalamiento, si el niño tiene sed y quiere agua podemos trabajar las peticiones para que nos pida agua…

Las rutinas del día a día son excelentes oportunidades de Aprendizaje Incidental en el autismo. Cuando damos de comer a un niño podemos crear muchas situaciones de interacción social, cambiando los pañales, en la bañera, o vistiéndole. Cualquier situación donde el niño se sienta tranquilo es una situación que podemos enseñarle. Así los mismos padres pueden estimular el niño durante las rutinas del día a día ya existentes.

Hay que tener claro en qué punto del desarrollo está la persona y qué queremos enseñarle

Lo que es muy importante es tener claro en qué punto del desarrollo está la persona con autismo y saber qué le queremos enseñar, ya que si es un niño que todavía no hace sonidos no podemos enseñarle a decir «quiero agua», quizás en este caso podemos trabajar que señale la botella de agua o que establezca contacto visual con el adulto para solicitar la botella.

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