Síntomas del autismo

Síntomas del autismo

Los síntomas y las características del autismo

Los principales síntomas del autismo se dan en las dos áreas de afectación nucleares de esta condición: La Comunicación e Interacción Social y la Rigidez Cognitiva.

Pero el Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) puede presentarse de formas muy diversas y por lo tanto estos síntomas pueden variar entre una persona con autismo y otra.

Además aunque las personas con autismo siempre tendrán dificultades en estas dos áreas de afectación nucleares, los síntomas pueden ir variando en función de la edad.

Más allá de las dos áreas nucleares del autismo (Comunicación e interacción social y la Rigidez Cognitiva), la mayoría de personas con autismo también presentan dificultades asociadas en otras áreas del desarrollo.

Los síntomas del autismo

Los síntomas nucleares del autismo se presentan en las áreas de la Comunicación e interacción social y en la Rigidez cognitiva.

Esto significa que todas las personas con autismo tienen dificultades en relacionarse y en comunicarse con los demás y que presentan unos patrones de conducta y de pensamiento muy rígidos e inflexibles.

Espacio Autismo - Áreas Afectación Nucleares Autismo
Áreas de afectación nucleares autismo

Pero además muchas de ellas tienen otras dificultades asociadas como pueden ser Trastornos del sueño, Trastornos del lenguaje, Problemas en la alimentación o Discapacidad intelectual, entre muchas otras posibilidades.

Es importante destacar que el autismo es un espectro y que por lo tanto los síntomas pueden presentarse en distintos grados de severidad, desde casos de autismo severo hasta casos de autismo leve.

Comunicación e Interacción social

Las dificultades en la comunicación y la interacción social son probablemente las más evidentes en la mayoría de personas con autismo.

Las dificultades sociales y comunicativas son muy evidentes, y permanecen a lo largo de la vida de la persona con autismo, aunque se expresan de forma distinta en función de la edad de la persona.

Las personas con autismo tienen dificultades en comunicarse e interaccionar con los demás, les cuesta entender el código comunicativo y la complejidad que tienen las interacciones sociales.

Algunos ejemplos genéricos de las dificultades en la comunicación y la interacción social son los siguientes:

  • Dificultades en iniciar y mantener una conversación.
  • Dificultades para identificar las emociones de los demás.
  • Contacto visual peculiar.
  • Uso de pocos gestos expresivos con el cuerpo o con la cara.
  • Dificultades para mantener relaciones de amistad.
  • Falta de interés hacia las relaciones sociales.

Rigidez cognitiva

La rigidez cognitiva es la incapacidad para cambiar el pensamiento o la conducta cuando el entorno nos los exige, y es una de las características que pueden generar más malestar a la persona con autismo.

Las personas neurotípicas somos capaces de tener un pensamiento flexible, que nos permite irnos adaptando a los cambios que suceden a nuestro alrededor.

La flexibilidad cognitiva nos permite adaptarnos a todos los cambios e imprevistos del entorno, pero las personas con autismo pueden tener enormes dificultades para hacerlo.

Así pues la rigidez cognitiva dificulta la adaptación a los pequeños cambios o imprevistos que diariamente suceden.

La Rigidez cognitiva puede expresarse de formas muy diversas. Algunos ejemplos genéricos sobre la Rigidez cognitivo son los siguientes:

  • Reacciones de malestar ante modificaciones en las rutinas diarias.
  • Resistencia a aceptar cambios en el orden o decoración de la casa.
  • Necesidad de horarios muy marcados para determinadas rutinas del día a día.
  • Conversaciones repetitivas alrededor de sus temas de interés y de forma unidireccional, sin escuchar al otro.
  • Jugar solamente con dinosaurios y retener mucha información sobre ellos.
  • Perfeccionismo extremo (tiene que ser todo perfecto, al detalle).
  • No tolerar opiniones distintas a las suyas (no existen dos opiniones válidas, sólo la suya puede ser correcta).
  • Colocar los coches de juguete en fila.

Otras dificultades asociadas

Aparte de las dificultades nucleares del autismo la mayoría de personas con autismo tienen otros trastornos o dificultades asociadas.

De hecho se calcula que el 70% de personas con autismo tienen un trastorno asociado, y de estas, el 40% tiene dos o más trastornos asociados.

Esto significa que la mayoría de personas con autismo aparte de tener dificultades en la Comunicación e interacción social y en la Rigidez cognitiva también tienen dificultades en otras áreas.

Las áreas más habituales donde las personas con autismo tienen dificultades asociadas son las siguientes:

Los síntomas del autismo por edades

Los síntomas del autismo pueden expresarse de distintas formas en función de la edad de la persona.

Es decir que en una misma persona el autismo puede expresarse de formas diversas a medida que esta va creciendo.

Evidentemente los síntomas siempre estarán dentro de las áreas nucleares de afectación del autismo (Comunicación e Interacción social y la Rigidez cognitiva), pero serán unos síntomas concretos u otros en función de la edad de la persona.

A continuación vamos a explicar los síntomas más típicos del autismo en cada una de las etapas evolutivas de las personas.

El autismo en bebés

Aunque muchas veces son síntomas bastante sutiles actualmente somos capaces de detectar en la mayoría de casos síntomas del autismo cuando el niño todavía es un bebé, alrededor del primer y segundo año de vida.

De hecho existe el test M-CHAT-R, que se puede realizar online en menos de 10 minutos, diseñado para detectar señales de alerta en niños de 16 a 30 meses de edad.

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Los síntomas del autismo en bebés giran mayoritariamente alrededor de la interacción a través de la comunicación no verbal y a la respuesta negativa ante estímulos del entorno aparentemente inofensivos para el niño.

Algunos ejemplos de los síntomas del autismo en bebés son los siguientes:

  • Poco contacto ocular hacia los demás
  • No muestra interés en los juegos de falda como el «cucu» o el «caballito»
  • Muestra indiferencia cuando lo agarran desconocidos (a partir de los 9 meses)
  • No responde cuando se le llama por su nombre
  • No señala para pedir lo que quiere
  • No muestra los objetos a los adultos
  • Se pone nervioso ante ciertos ruidos
  • No sigue el señalamiento de los adultos
  • No balbucea de forma social (como si estuviera conversando con un adulto)
  • Poco interés hacia los juegos interactivos con el adulto
  • No imita las acciones de los adultos
  • Muestra poca expresividad con su cara y su cuerpo

El autismo en niños

En la etapa infantil el autismo ya se expresa de forma mucho más contundente tanto en las áreas de la Comunicación/Interacción social como en la Rigidez Cognitiva.

En estas edades los síntomas no son tan sutiles como cuando el niño todavía es un bebé, y por lo tanto los síntomas del autismo son mucho más evidentes.

En esta estapa las dificultades en relacionarse con los demás niños es muy clara y la forma como el niño juega también se ve claramente peculiar.

Durante estos años tanto la rigidez cognitiva como las dificultades para comprender el mundo social pueden hacer que el niño viva muchas situaciones sociales con mucha ansiedad, y que sea vea incapaz de realizar determinadas actividades o ir a determinados síntomas.

En esta etapa los síntomas del autismo también suelen interferir en el rendimiento escolar del niño y en su adaptación social en la escuela.

Durante estos años es imprescindible realizar una buena intervención temprana del autismo y que los padres acudan a estos profesionales para que los doten de conocimientos y estrategias sobre el manejo de las conductas del niño en su dia a dia.

Algunos de los síntomas más característicos del autismo en niños son los siguientes:

  • Retraso en el desarrollo del lenguaje
  • No juega de manera adecuada con los juguetes
  • Juega de manera repetitiva y rígida (alinear, encender y apagar, abrir y cerrar…)
  • No presenta juego simbólico ni creativo
  • Poco interés hacia los otros niños
  • Regresión en el lenguaje previamente adquirido
  • No sigue la mirada del adulto
  • Dificultades en el lenguaje
  • Uso peculiar del lenguaje (hablar en tercera persona, repetir frases…)
  • Entonación peculiar al hablar
  • Poco contacto visual al mantener una conversación
  • Pocos gestos con el cuerpo y con la cara
  • Falta de interés social
  • Interacción social peculiar con los demás
  • Falta de comprensión social (no entender porque uno está triste o está contento…)
  • Preferencia a jugar solo que con otros niños
  • Insistencia en mantener siempre las mismas rutinas
  • Interés desmesurado por un tema concreto
  • Juego repetitivo y siempre de la misma forma
  • Se pone nervioso ante determinados sonidos, tactos u olores
  • Anda de puntillas
  • Da saltos o aletea cuando está contento
  • Solo habla de sus temas de interés
  • Su lenguaje es peculiar y pedante
  • No sabe como jugar o interaccionar con los demás
  • No comprende las normas sociales
  • Comprende el lenguaje de forma literal (no comprende las bromas o las metáforas)
  • No tiene juego imaginativo (si crea historias suelen ser copiadas de la televisión)
  • Dificultades académicas
  • Alta rigidez cognitiva (si no hace las cosas como él quiere se pone nervioso)
  • Puede saber muchos datos sobre su tema de interés

El autismo en adolescentes

Entrando en la adolescencia ya va quedando claro el grado de severidad del autismo que la persona tiene y sus síntomas en la adolescencia y la adultez iran muy en función a la severidad del autismo.

Aunque en algunos casos durante la infancia ya queda muy claro si el niño tiene un autismo leve, moderado o severo, en muchos casos es en la adolescencia cuando podemos apreciar la severidad del TEA.

En la adolescencia los síntomas del autismo son muy evidentes en las relaciones sociales con otros jovenes de su edad, ya que tienen muchas dificultades en tener y mantener amigos.

En esta etapa es muy frecuente tener problemas sociales, y desafortunadamente los jovenes con autismo son más propensos a sufrir bullying o acoso escolar.

En la adolescencia el mundo social se vuelve muy complejo y los jovenes con autismo tienen muchas dificultades en desenvolverse en él.

A nivel de Rigidez cognitiva los jovenes con autismo suelen desarrollar intereses muy intensos por temas que muy a menudo no son acordes a su edad, y suelen mostrar poco intereses por los temas típicos del resto de jovenes neurotípicos.

Estos intereses peculiares y la falta de intereses compartidos con el resto de jovenes también hacen que les cueste encontrar amigos con intereses en común y sean vistos como «el raro» de la clase.

Por lo tanto en este apartado clasificaremos los síntomas del autismo en la adolescencia en función de si el autismo es leve o con una afectación más severa.

Síntomas del autismo leve en la adolescencia

  • Dificultades importantes en las interacciones sociales
  • Tendencia a preferir juegas y actividades solitarias que en grupo
  • Dificultades en tener y mantener relaciones de amistad
  • Les cuesta mantener conversaciones sobre temas que no les interesa
  • Tienen intereses limitados, muy intensos y peculiares
  • Dificultades para comprender las emociones y el punto de vista de los demás
  • Utilizan un lenguaje formal y pedante
  • Pueden tener alteraciones sensoriales y dificultades en el sueño
  • Suelen ser muy perfeccionistas
  • Baja tolerancia a la frustración
  • Evitan el contacto ocular y físico con los demás
  • Les gusta la rutina y tienen dificultades en tolerar los cambios
  • Pueden estar horas y horas haciendo una misma actividad que les encanta

Síntomas del autismo severo en la adolescencia

  • Ausencia de lenguaje o lenguaje pobre y con dificultades para mantener una conversación
  • Gran necesidad de seguir una rutina estable
  • Necesidad de anticiparle los pequeños cambios que pueden haber en el día a día
  • Dificultades en comprender las explicaciones verbales y el lenguaje oral
  • Necesitan ayuda en las actividades de autonomía como comer, ducharse o vestirse
  • Suelen tener alteraciones sensoriales importantes
  • Pueden tener Discapacidad intelectual asociada
  • Grandes dificultades para seguir el desarrollo escolar en las escuelas ordinarias

El autismo en adultos

La presentación del autismo en la adultez irá muy determinada en función de la severidad del TEA de la persona en cuestión.

Las personas adultas con autismo leve pueden ser capaces de encontrar empleo y vivir de forma independiente, aunque en la mayoría de casos necesitarán algún tipo de apoyo o soporte profesional.

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En el caso de los adultos con autismo severo la mayoría de ellos no son capaces de tener una vida autónoma y necesitarán el servicio de una residencia especializada o de profesionales asistenciales para su desarrollo diario.

Lo que está muy claro es que la mayoría de profesionales del autismo están focalizados en la etapa infantil, y los adultos con autismo muchas veces quedan desatendidos.

Por lo tanto es necesario el desarrollo de programas y servicios focalizados a la atención de los adultos con Trastorno del Espectro del Autismo.

Adultos con autismo leve

Los adultos con autismo leve pueden llegar a tener una vida independiente, vivir solos y tener empleos que les permitan tener autonomía económica.

Pero en la mayoría de los casos necesitarán adaptaciones en el entorno laboral, para adaptar sus tareas laborales a sus características.

Además también pueden necesitar ayuda para organizar sus tareas domésticas como organizarse para realizar la compra, mantener su domicilio en condiciones o realizar actividades sociales y de ocio con otros adultos.

Algunos de los síntomas típicos de los adultos con autismo leve pueden ser los siguientes:

  • Dificultades para establecer y mantener relaciones de pareja
  • Destinar la mayoría de su tiempo a sus intereses restringidos, desatendiendo sus obligaciones
  • Dificultades sociales con sus compañeros de trabajo o veciones
  • Comportamientos sociales peculiares o inadecuados
  • Conductas sexuales inadecuadas
  • No comprender ni tolerar el punto de vista de los demás
  • Dificultades en mantener conversaciones cuando no son de su interés
  • Conducta no verbal peculiar (gestos, contacto visual, expresiones faciales…)
  • Querer imponer su forma de realizar las cosas
  • Dificultades en organizarse sus obligaciones (higiene, comprar, tareas del trabajo…)

Adultos con autismo severo

En el caso de los adultos con autismo severo, donde la mayoría de ellos también presentan Discapacidad Intelectual, sus necesidades serán mucho más grandes y pueden implicar la presencia de una persona responsable las 24 horas del día.

Las personas con autismo severo necesitan desde la infancia ayudas para la mayoría de tareas del día a día, desde ducharse hasta comer o ir al baño.

Normalmente son los padres y los familiares que realizan estas ayudas, pero cuando la persona ya es adulta, los padres son ancianos y no pueden realizar estas ayudas.

Es por este motivo que muchas de las personas con autismo severo necesitan el servicio de residencias especializadas donde vivir con profesionales asistenciales que les ofrezcan la mejor calidad de vida posible.

Es necesario que los servicios sociales públicos desarrollen residencias y hogares especializados para que estas personas puedan tener una buena calidad de vida en su adultez y vejez.

Algunos de los síntomas característicos de las personas con autismo severo en la adultez son los siguientes:

  • Incapacidad para realizar las tareas de autonomía por si solos (bañarse, comer, cambiarse…)
  • Problemas de conducta
  • Ausencia de lenguaje o lenguaje muy pobre
  • Gran necesidad de seguir una rutina estable
  • Pueden tener Discapacidad intelectual asociada
  • Necesidad de anticiparle los pequeños cambios que pueden haber en el día a día
  • Dificultades en comprender las explicaciones verbales y el lenguaje oral
  • Suelen tener alteraciones sensoriales importantes

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