El aprendizaje incidental en el autismo: cómo estimular en las situaciones cotidianas

Espacio Autismo - Aprendizaje Incidental en el Autismo

Cuando pensamos en la estimulación en las personas con autismo a menudo nos vienen a la cabeza actividades pensadas previamente para trabajar una serie de habilidades. Pero la estimulación en el autismo es mucho más, ya que uno de los puntos clave es aprovechar las situaciones cotidianas para enseñar habilidades a las personas con autismo. El aprovechamiento de estas situaciones espontáneas del día a día se denomina el aprendizaje incidental.

Aprendizaje Planificado VS Aprendizaje Incidental

Al estimular a una persona con autismo podemos pensar previamente una serie de actividades que realizandolas vamos a trabajar una serie de habilidades concretas. A esto lo podemos llamar el Aprendizaje Planificado.

Pero durante el día aparecen un montón de situaciones espontáneas que podemos aprovechar para enseñar habilidades a la persona con autismo. A esto lo llamamos el Aprendizaje Incidental.

Hay infinidad de ejemplos de situaciones de Aprendizaje Incidental, ya que cualquier situación que ocurra y que la persona con autismo muestre cierto interés es una buena situación de aprendizaje.

Si estamos cocinando galletas y viene el niño con autismo podemos aprovechar para contarlas, si estamos pintando y el niño busca un lápiz que no encuentra podemos señalarlo y trabajar su comprensión del señalamiento, si el niño tiene sed y quiere agua podemos trabajar las peticiones para que nos pida agua…

Las rutinas del día a día son excelentes oportunidades de Aprendizaje Incidental en el autismo. Cuando damos de comer a un niño podemos crear muchas situaciones de interacción social, cambiando los pañales, en la bañera, o vistiéndole. Cualquier situación donde el niño se sienta tranquilo es una situación que podemos enseñarle. Así los mismos padres pueden estimular el niño durante las rutinas del día a día ya existentes.

Hay que tener claro en qué punto del desarrollo está la persona y qué queremos enseñarle

Lo que es muy importante es tener claro en qué punto del desarrollo está la persona con autismo y saber qué le queremos enseñar, ya que si es un niño que todavía no hace sonidos no podemos enseñarle a decir “quiero agua”, quizás en este caso podemos trabajar que señale la botella de agua o que establezca contacto visual con el adulto para solicitar la botella.

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