Autismo leve: ¿Qué es y cuáles son sus síntomas?

El autismo leve és la presentación clínica de los síntomas del autismo en menor afectación, en la parte más leve del espectro del autismo.

El autismo es un espectro, es decir que puede presentarse de muchas formas distintas.

Puede presentarse desde cuadros clínicos con una afectación muy importante hasta cuadros clínicos con síntomas muy sutiles.

Pero aunque las personas con autismo leve tengan menor afectación también tienen ciertas necesidades de apoyo.

Por lo tanto aunque estas personas requieran de menos apoyos es muy importante tener en cuenta que los soportes que necesitan los necesitan realmente.

¿Qué es el autismo leve?

El autismo leve es simplemente la presentación de forma leve de los síntomas propios del autismo.

Por lo tanto las personas con autismo leve presentan dificultades sutiles en la Comunicación, en la Interacción Social y Patrones rígidos de conducta y pensamiento.

Además también pueden presentar de forma asociada otras dificultades como problemas en el sueño, alteraciones sensoriales o TDAH.

El autismo es un espectro y esto significa que puede presentarse desde formas muy severas hasta formas muy sutiles. Por lo tanto cuando nos referimos al autismo leve nos estamos refiriendo a la presentación sutil del autismo.

De hecho en el ámbito clínico el TEA se categoriza en 3 niveles en función de sus necesidades de soporte en su día a día:

Nivel 1Necesita ayuda
Nivel 2Necesita ayuda notable
Nivel 3Necesita ayuda muy notable

Por lo tanto de forma muy resumida las personas con autismo leve se categorizarian dentro del autismo de nivel 1.

En el otro extremo las personas con autismo severo o con autismo y discapacidad intelectual se categorizarian en el autismo de nivel 3.

De forma también muy simplificada podríamos decir que lo que antes entendíamos como el Síndrome de Asperger es lo que ahora entendemos como autismo leve.

¿Cuáles son las características del autismo leve?

Como se explica de forma detallada en el curso «Introducción al autismo» todas las personas con TEA presentan por lo menos dificultades en las áreas nucleares del autismo.

Estas áreas nucleares del autismo son la Comunicación, la Interacción Social y la Rigidez Cognitiva, donde todas las personas con autismo tendrán dificultades.

Además en el autismo también se pueden presentar otras dificultades asociadas en otras áreas.

A continuación vamos a describir conductas o características típicas de las personas con autismo leve dentro de las áreas de afectación propias del TEA.

Dificultades en la comunicación

Las personas con autismo leve tienen dificultades sutiles en la comunicación como por ejemplo:

  • Dificultades en utilizar la comunicación no verbal.
  • Uso inadecuado de los gestos
  • Poca habilidad en saber realizar mentiras piadosas
  • Peculiaridades en el uso del tono de voz
  • Tener una comprensión del lenguaje muy literal.

Dificultades en la interacción social

A nivel de la interacción social las personas con autismo leve pueden presentar dificultades como:

  • Pocas habilidades en realizar y mantener amistades
  • Dificultades en comprender el punto de vista del otro
  • Pocas capacidades en mantener una conversación recíproca

Dificultades en la rigidez cognitiva

Por lo que hace a la rigidez cognitiva pueden presentar conductas como:

  • Rutinas de conducta muy rígidas
  • Dificultades para cambiar sus ideas o pensamientos
  • Presencia de unos intereses muy restringidos a la vez que muy potentes
  • Querer realizar las cosas siempre de la misma forma

Otras dificultades asociadas

De forma asociada las personas con autismo leve no presentarán Discapacidad Intelectual o Trastornos graves del lenguaje como sí pueden presentar las personas con autismo severo.

Pero sí que pueden presentar otras dificultades como:

¿Las personas con autismo leve también necesitan terapia y ayuda?

Como hemos destacado muchas veces en Espacio Autismo el autismo no es una enfermedad y no se puede curar.

El autismo es una condición que acompaña a la persona durante toda su vida.

Pero sí que es cierto que la persona con autismo puede aprender mucho y por lo tanto aprender a vivir en la sociedad de forma cuanto más integrada y autónoma posible.

Las personas con autismo leve, aunque necesiten menos ayudas y soportes que las personas con autismo severo para conseguir tener una vida llena y autónoma, también necesitan terapia y ayuda.

Probablemente las personas con autismo leve necesitarán algún tipo de terapia o soporte durante toda la vida. Pero sus necesidades iran cambiando en función de la etapa vital de la persona.

Durante los primeros años de vida es especialmente importante ofrecer una atención temprana de calidad.

Esta atención temprana debe ser realizada a través de métodos con evidencia científica como el Método Denver (ESDM) u otros métodos que cumplan los criterios de buenas prácticas de la atención precoz.

Ya en la etapa de la adolescencia y la adultez la persona necesitará más o menos ayuda en función de cada momento.

Pero probablemente, aunque sea de forma muy puntual, sería recomendable tener el soporte de un profesional para poderle ayudar en los aspectos concretos que lo requieran.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los síntomas de autismo leve?

Las personas con autismo leve presentan dificultades en las áreas de la comunicación, la interacción social y la rigidez cognitiva. Algunos de los síntomas pueden ser dificultades en comprender las emociones o punto de vista del otro, patrones de conducta muy rígidos o un uso peculiar de la comunicación no verbal.

¿Qué es el autismo grado 1?

Clínicamente el autismo se divide en tres niveles o grados. En el grado 1 del autismo se clasifican las personas con poca necesidad de ayuda, en el grado 2 las personas con necesidad de ayuda notable y en el grado 3 las personas que necesitan ayuda muy notable en su día a día.

¿Cómo se cura el autismo leve?

El autismo leve no se puede curar. El autismo es una condición que convive con la persona durante toda la vida. Pero es cierto que las personas con autismo pueden mejorar mucho sus habilidades para desarrollarse de la forma más autónoma posible en su día a día.